Fuentes textuales de las calzadas en Hispania

Itinerario de Antonino

Dataría del año 280 a.C. Sin embargo, algunos expertos afirman que algunos de los datos que aparecen en este itinerario habrían sido añadidos posteriormente por parte de los copistas.

No recoge información acerca de todas las vías, por lo que se presupone que fue privado. No obstante, recoge información acerca de 34 vías de Hispania, de las cuales describe las mansiones, mutaciones y localidades por las que pasa (incluyendo las distancias).

Vasos de Viarello

En este caso se trataría de 4 cubiletes de plata en los cuales  se indican las etapas que comprende el camino desde Gades hasta Roma, incluyéndose también las distancias.

Es relevante que estas piezas fueron ofrecidas al dios Apolo por un gaditano, el cual estaba enfermo y cuando se curó, quiso agradecérselo al Dios de esta manera.

Tablas de Astorga

Estas tablas realizadas en arcilla son unos documentos polémicos, pues hay investigadores que defienden su veracidad y otros que la niegan.

En el caso de que estas tablillas fueran verídicas, se trataría de un documento que estaría aportando información acerca de los itinerarios que transcurren en el occidente de la Península, aportando, además, información acerca de las distancias (como los documentos anteriormente citados.

Itinerario de la Vía del Atlántico

Es un itinerario transfronterizo que, siguiendo el curso de las calzadas romanas descritas en el Itinerario de Antonino, discurrían por el norte de la actual Portugal y las provincias gallegas de Pontevedra, A Coruña y Lugo.

Se iniciaba en Lucus Augustus (Lugo) y recorría el frente atlántico luso conectando Bracara (Braga) con Olisipo (Lisboa) y continuaba hasta Pax Iulia (Santarem), llegando hasta Onuba (Huelva)

En color amarillo nos encontramos la Vía del Atlántico, con una función muy similar a la de la plata ya que permitía unir las minas de oro gallegas con los puertos de Cádiz, además a su paso por Huelva comunicaba con las minas de cobre de Río Tinto.

ITINERARIO VIA ATLÁNTICO:

BRIGATIUM (LA CORUÑA ) En el año 62 a. C., con la llegada de la escuadra romana dirigida por Julio César  nace esta ciudad portuaria de gran importancia, es citada por los geógrafos clásicos con el nombre de Portus Magnus Artabrorum (Gran Puerto de los ártabros) y era uno de los puntos fundamentales en la “ruta del estaño,  en el siglo II d. C., los romanos levantaron el faro conocido hoy como la Torre de Hércules.

LUCUS  AUGUSTUS (LUGO) fue el lugar de inicio de la Via Atlántica, se ubica en el noroeste de la península ibérica, de origen romano, se fundó como un campamento romano al mando de Cayo Antistio Veto ,en el año 25 a. C. en nombre del emperador Paulo Fabio Máximo, en la época romana recibió el nombre de Lucus Augusti. Numerosos restos romanos, como Termas, piscinas, acueductos, mosaicos, etc. son testimonio de sus primeros años de historia, especialmente su muralla romana, construida entre los años 260 y 325, en los inicios del Bajo Imperio romano, la ciudad se rodea de una muralla única en el mundo que conserva todo su perímetro de 2266 m de circunferencia y declarada bien Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, es la única fortificación romana en el mundo que conserva íntegro todo su perímetro. Su importancia vino marcada por las minas de oro de la provincia, que  fueron una fuente inagotable para mantener las arcas de Imperio Romano.

Del casco histórico de la ciudad, partía  la calzada romana conocida como vía XIX, que unía Lucus Augusti con Bracara Augusta (actual ciudad de Braga), a una vez iniciada dicha ruta, unos 500 metros sobre el río Miño se encuentra el puente romano. De 104 metros de longitud y una anchura de 4 metros, pero lo único que se conserva de la construcción original son sus cimientos.

IRIA FLAVIA,  es el nombre romano de una parroquia de la actual Padrón que bajo Vespasiano, se transformó en municipium, y tomó dicho nombre.

AQUIS CELENIS  (CALDAS DE REIS). Los romanos denominaron a estas tierras como Aquis Celenis o Aquae Celenae,  le dieron la categoría administrativa de municipium,  fue sede de una de las legiones romanas que guarnecían Galicia. También construyeron en Caldas la “mansio de Aqvis Celenis” de la Vía Romana XIX, una mansión de cómputo y parada de la Vía tres de los puentes de Caldas. Son parte del legado romano y aparecen en el escudo de la villa. El puente grande sobre el río Umia con cinco arcos de medio punto.  El puente sobre el río Bermaña de tres arcos de medio punto, pretil de piedra y entrantes para los viandantes, todavía conserva restos del pavimento antiguo aproximadamente a dos kilómetros de Caldas en Segade hay otro puente de un solo arco. También es romano con parte de la antigua calzada romana.

            

DUOS PONTES  (PONTEVEDRA) la calzada cruzaba por el río Lérez donde se ubicó la mansio de Turocqua. Este asentamiento romano prosperaría y sería conocido como Duos Pontes, el construido para fundar Turocqua o por Pontus Veteri, en las proximidades del actual ponte do Burgo.

       

TUDE (TUY) antigua mansio TUDE de la vía XIX del Itinerario Antonino) ocupa para los romanos un lugar destacado dentro de la Gallaecia (Galicia) y como prueba ahí están las distintas manifestaciones escultóricas y funerarias de la cultura romana encontradas. La invasión romana llega a Tuy en el año 137 antes de Cristo de la mano de Décimo Junio Bruto y su consolidación se produce en tiempos de Augusto al convertirse, debido a su buena posición geográfica a orillas del Miño, en un centro administrativo y militar.

PONTE DE LIMA es una villa portuguesa,  situada junto al río Lima. Los romanos le dieron el nombre de Lethes – río del olvido , los romanos pensaban que quien cruzase el río perdía la memoria, los soldados se negaban atravesarlo  y el comandante de las tropas, Decius Junus Brutus, cruzó el cauce, tras lo cual desde la otra orilla empezó a llamar a sus soldados cruzando de uno en uno.

BRACARA AUGUSTA  (BRAGA) fundada por el emperador romano César Augusto. Se cree que los romanos construyeron la ciudad en 15-16  a. C., después de la campaña contra cántabros y astures. Se convertiría en la capital de la provincia de la Gallaecia.  Fue una importante ciudad comercial que se benefició enormemente del tráfico marítimo intenso y bien organizado que unía a los diversos centros productores del Imperio Romano. Su situación en un cruce de varias calzadas romanas favoreció el crecimiento. Se han encontrado numerosos monumentos como termas, puentes, etc.

CALE  (OPORTO) Situada sobre la margen derecha del río Duero. Durante la dominación romana, la población, entonces llamada Cale, contaba con importantes edificaciones. Dicha ciudad contó con dos murallas defensivas. Las más antigua y reducida, la Muralla Primitiva, es de origen romano del siglo III.

TALABRIGA esta ciudad  luso-romana fue el principal centro urbano del Bajo Vouga en la época romana.

CONIMBRIGA  es la estación arqueológica romana mejor estudiada en Portugal. Fue una antigua ciudad romana de Hispania, localizada en la vía militar que iba de Olissipo (Lisboa) a Bracara Augusta (Braga). Pertenecía administrativamente a la provincia romana de Lusitania. Fue ocupada en las campañas de Décimo Junio Bruto, en el 139 a.C. En el reinado del emperador César Augusto  la ciudad sufrió importantes obras de urbanización, construyéndose las termas públicas y el foro.

SELLIUM (TOMAR) antigua ciudad romana.

SCALLABIS (SANTARÉM)  Ciudad romana situada en la margen derecha del Tajo, a 70 Km. al norte de Lisboa. Domina visualmente gran parte de la cuenca inferior del Tajo, siendo por excelencia un enclave estratégico.

OLISSIPO  (LISBOA). La ciudad era una de las más importantes de la Lusitania en la época romana. Fue un municipio romano, siendo sus habitantes ciudadanos romanos a pesar de no ser de ascendencia romana, debido a una alianza firmada entre el gobierno de la ciudad y Roma. Felicitas Julia fue el nuevo nombre de la ciudad.

SALACIA antigua ciudad romana.

OSSONOBA (FARO) uno de los más importantes centros urbanos en la región sur de Portugal entre el siglo III a. C. y VIII d. C., esta zona de la ciudad estaba gobernada por romanos.

La calzada XX, también conocida como la vía PER LOCA MARITIMA, o sea, a la vera del mar. Arrancaba, al parecer, de Aquis Celenis, la actual Caldas de Reis. Sus mansiones eran Vicus Caporum, que muchos identifican con Vigo; Ad Duos Pontes, Pontevedra; Grandimirum, identificado como Cesures; Trigundo, es decir, Taragoña; Brigantium, o sea, Betanzos; Carónico, la villa de Parga; y Lucus Augusti, o lo que es lo mismo, Lugo.

Contexto general y fuentes

En la primavera del año 137 a.C., la expedición mandada por Décimo Junio Brutose adentro en los territorios del noroeste peninsular y la  región del “Finis Terrae” o la Gallaecia como sería conocida, entró en la órbita del imperio romano. Un siglo después el propio Octavio Augusto conquistó y pacificó la  región, y posteriormente, comenzó la construcción de la red viaria que  permitiría  a los romanos tener un control político y administrativo de estos territorios, así como su explotación económica, especialmente de las riquezas mineras.  Estas calzadas posibilitaron un adecuado transporte terrestre para mercancías, viajeros y tropas entre la Gallaecia y los diferentes territorios dominados por Roma.

Los itinerarios que recorren estas vías romanas, se recogen en varias fuentes antiguas, pintadas, como es el caso de la Tabla de Peuntinger.

O  escritas, como el “Itinerario Antonino”.  En este  documento clásico de la Roma antigua, aparecen recopiladas las rutas del Imperio romano, fue  redactado en la época del emperador Caracalla, allá por los años 197-217. En este  antiguo mapa de carreteras aparece la ruta atlántica romana, formada por diferentes tramos como la  vía XIX, la más larga, que contaba con 299 millas y o la vía  XX.  Coincide que entre las dos forman la base del actual Eje Atlántico o de la AP-9.

Vía del Besaya

Esta vía situada en Cantabria, parte de Retortillo donde tuvo que haber un paso cerca de Requejo, pues apareció allí un miliario que hacía honor al emperador Constantino. Tras esto, la vía deja Cañeda a su derecha y continúa hasta  Morancas, pero primero debía cruzar el río Besaya. Tras pasar Morancas, hay un camino que continúa hasta  La Coteruela. Tras pasar esta población, se encuentra un camino que va desde Aradillos a Santiurde (bifurcación de la vía romana). A continuación de Santiurde, la vía romana se posiciona al pie del Quariza, llegando a Somaconcha. Es aquí donde hay un tramo de la vía (desde Somaconcha hasta Pie de Concha) que es muy importante – y uno de los más conocidos – debido a que fue el camino más recto cuando se volvía de la zona minera.

Cartografía via del besaya

Cartografía de la Vía del Besaya

Sin embargo, a partir de aquí es difícil ver por dónde pasa la vía, pues las diferentes aportaciones modernas, así como la introducción del ferrocarril, destrozaron gran parte de la calzada. Aun así, se ha concluido en que tras el paso por Pie de Concha, la vía pasa entre Barcena y Cobejo hasta Santa Olalla. La vía debe cruzar el río de Los Llares, y una vez en la orilla se encuentra la población de Pedredo, donde se encontró otro miliario, este dedicado a Aureliano.

miliario de aureliano

Miliario en Pedredo

Tras el paso de una serie de poblaciones más como Piedrahita, Villayuso de Cieza, Collado de Cieza, Lobao, San Matero y Barros, la vía llegaría hasta las minas encontradas en Mercadal y Reocín. Una vez pasadas las minas, el trayecto finalizaría en Suances.

Tramo hasta pie de Concha - Besaya

Tramo de calzada hasta Pie de Concha (Vía del Besaya)

Se ha discutido mucho durante los últimos años la originalidad de esta vía. Sin embargo, debido a la aparición de los miliarios romanos encontrados durante el trayecto, se determinó que la vía era propiamente romana, siendo de gran importancia en cuanto a sus funciones. Estas fueron: vía de entrada y salida de productos (tanto por la Meseta como por los puertos) y relacionar las minas que se encontraban en la comarca de Torrelavega. Por otra parte, tendría una función militar, ya fuera de vigilancia sobre las agresiones extranjeras o por el control del país.

Vía Romana del Iregua

Discurre durante 50 kilómetros, desde Torcecilla al Puerto de Piqueras, lo que permitía comunicar las poblaciones de Vereia (Varea) y Numancia, que a su vez pretendían unir Tarraco y León.

El recorrido – comenzando por Varea – sigue el curso del río Iregua hasta Torrecilla. Para llegar a este pueblo, continúa por el Camino Viejo de Nalda a Viguera, siguiendo el curso del Arroyo de la Cueva, donde se conserva un puente empedrado. Después, desciende por la Riva Los Baños hasta el Arroyo de Tómalos, llegando a Torrecilla.

Este camino descrito es lo que se conserva de la antigua calzada romana, pues lo que continúa hasta el Puerto de Piqueras, ha sido renovado por la dirección General del Medio Natural, acomodándolo para que se pueda recuperar el patrimonio histórico y natural de la zona.

Así pues, de la zona que ha sido renovada, se conserva el trayecto por el que discurría la original vía romana, pero no la calzada propiamente dicha que fue realizada por los romanos.

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Vía Romana de Iregua

Vías en Asturias y León

En las provincias de Asturias y León se suceden una serie de calzadas de las cuales no se puede explicar nada en concreto, pero es interesante conocer el trayecto que tenía cada una, así como conocer que, a parte de la función de comunicación, muchas de estas vías fueron realizadas para la extracción de minerales así como para cuestiones agrícolas y ganaderas.

Una de las calzadas presentadas es la del Puerto de Tarna, la cual continuaba por Riaño, Larín, Acebedo y la Uña, hasta llegar a Asturias.

La Uña (puerto de tarna)

Tramo ubicado en La Uña (Puerto de Tarna)

La Vía del Puerto de Pajares comenzaría tras dejar el río Bernesga. Esta terminaría en Gijón.

La vía que entra por el Puerto de Mesa enlaza con la del Puerto de Ventana, continúa por el cauce del río Torrestio hasta el pueblo de este mismo nombre.

Otra de las vías que se conocen es la vía que parte del Puerto de Vegarada, bajando por el valle del río Aller. Tras esto se une con la vía del Puerto de San Isidro en Collanzo.

Calzada Puerto de Vegarada

Calzada del Puerto de Vegarada

La calzada del Puerto de Leitariegos – una de las más importantes que se ha constatado – la cual parte del Bierzo leonés, continuando por el cauce del río Sil. Tras este, continuaría por el valle del río Caboalles, del cual se separa a la llegada a Caboalles de Abajo, partiendo hacia el Arroyo de la Cantada. Esta finaliza en el puerto de Asturias.

Villager de Laciana (Leitariegos)

Villager de Laciana (Leitariegos)

Camino Viejo de Segovia

Se trata de una calzada romana que se encargaba de unir Segovia y Cercedilla. Entre ambos puntos se encontraron miliarios, los cuales nos aportan información acerca de quién era emperador cuando esta calzada se construyó: Maximino y Máximo.

Esta calzada está situada en la llamada Calzada de Fuenfría, que es hoy en día considerada romana oficialmente. Sin embargo, tras diversos estudios realizados por especialistas, se ha confirmado que esta es una calzada realizada en época de Felipe V, siendo el Camino Viejo de Segovia la calzada romana real.

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Final del Camino Viejo de Segovia

Esto se ha conocido debido al estado en que se conservaba una y otra, además de por la forma en que se han realizado ambas teniendo en cuenta aquellos datos precisos que los romanos utilizaban para realizar dichas obras. Así pues, los romanos – que ya son bien conocidos por su gran inteligencia en cuestiones de ingeniería – fueron los que hicieron el citado Camino Viejo de Segovia, pues está realizado de mejor manera y de forma totalmente romana.

Por otra parte, también se ha conocido gracias a documentos cartográficos que han llegado hasta nuestros días, pudiendo observar que el verdadero camino romano pasaba a la izquierda del río, no a la izquierda tal como se ubica la Vía de Fuenfría. Además, el Camino Viejo de Segovia, en su fin, se introduce por debajo de la vía oficial, lo que indica que esta última fue construida posteriormente.

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Cartografía del Camino Viejo de Segovia

Concluyendo, este camino romano es muy interesante – a pesar de no encontrarse en muy buen estado – debido a estas cuestiones que se han venido discutiendo desde hace años y que aún, hoy en día, siguen sin resolverse. Además, la calzada es totalmente visitable pues por ella se realizan excursiones normalmente, por lo que es una gran ocasión para conocer más de cerca estas obras de ingeniería romana.

Si se desea saber más acerca de esta vía, se recomienda leer: La Vía Romana del puerto de la Fuenfría (de Segovia a Galapagar). Publicado en Estudios de la Prehistoria y Arqueología Madrileñas, 13, 2004, pp 63-86. Jesús Rodríguez Morales, Isaac Moreno Gallo y Javier Rivas López.

La Vía del Norte

La Vía del Norte es una de las principales vías de Hispania; sin embargo, debido a la escasa información que tenemos de ella, la hemos clasificado como una vía secundaria dentro de las principales – o como la más importante de las vías secundarias -.

Esta se encargaba de unir la Vía de la Plata con Tarraco, a través de Ilerda, Cesaraugusta, Numantia y Clunia.

VIA DEL NORTE

Trazado definitivo de la Calzada

Así pues, en su definitivo trazado, a comienzos de la época imperial romana, la calzada de la plata formaba parte del camino que se llamó Iter ab Emerita Asturicam (camino de Mérida a Astorga). De tal modo, la calzada partía desde Mérida, atravesaba Cáceres, pasando muy cerca de la capital (llamada entonces Nurba Caesariana); pasaba a través del río Tajo por un hermoso puente hoy derruido, y posteriormente, alcanzaba Salamanca. Desde aquí iba directa hasta el norte, a través de Zamora, donde estaba el cruce de caminos que llevaba por el noreste a Zaragoza y en dirección norte a Benavente, a Astorga.

A esta calzada central pronto se le unieron dos caminos más: por el sur un camino meridional que, desde Mérida, llegaba a Sevilla y de aquí a Cádiz. Y por el sur, un camino que a través de León, alcanzaba, por el puerto de Pajares, Gijón.

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La evolución histórica de la vía

En el año 220 a.C. Aníbal amenazó a Roma al sobrepasar con su ejército el radio de territorio cartaginés, y atacó a Sagunto, aliada de Roma, por lo que fuerzas romanas comenzaron a aparecer en la península. Los romanos justificaron su presencia durante unos años, por el pretexto de liberación de Sagunto, una vez expulsados los cartaginenses, dieron paso a la guerra de conquista. Las tribus hispanas comienzan entonces a ir en contra del invasor con una larga resistencia que no terminará hasta la llegada de Augusto.

Para conquistar y avanzar, tanto por el norte como por el sur, utilizaron una ruta que más tarde sería por donde discurrirá la Vía de la Plata. Así pues, durante la segunda mitad del siglo II a.C., está establecida una primera etapa de la calzada entre las cuencas del Tajo y del Guadiana que, a comienzos del siglo I d.C., recibirá un nuevo punto de apoyo con la fundación de Castra Liciniana por Licinio Craso, el pacificador de Lusitania.

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